Inquietudes diplomáticas: el pensamiento estratégico
¿En las Relaciones Exteriores contemporáneas, cuáles son los esenciales aportes de los Centros de Pensamiento Estratégico, e igualmente, de Investigación y Prospectiva Internacional, para lograr la efectividad de la política exterior del Estado?
En la actualidad, los Centros de Pensamiento Estratégico, e igualmente, las Direcciones Generales de Investigación y Prospectiva Internacional son, en cierto modo, “unidades técnico- analíticas” creadas por determinados Estados, como parte de la estructura de las Cancillerías, conforme a requerimientos contemporáneos.
Dichas unidades contribuyen, significativamente, entre otros relevantes asuntos, a lograr la requerida efectividad en la ejecución de la política exterior.
Se trata de órganos de apoyo técnico, no decisorios, “subordinados jerárquicamente a la respectiva Cancillería”; que deben actuar debidamente coordinados, y ser manejados por funcionarios con plenos conocimientos en las disciplinas requeridas en su labor, cuya responsabilidad consiste en prestar colaboración de carácter técnico, básicamente, en la formulación y ejecución de la política exterior. Demandando, este ejercicio, metódicos estudios, consistentes análisis y sólidas investigaciones.
Ambos órganos, en el marco de su labor, deben formular “propuestas, y también sugerencias,” que contando con la correspondiente aprobación del titular de la Cancillería, puedan ser implementadas, o bien canalizadas, bajo la dirección de dicho titular, con el propósito de ser tomadas en cuenta en la formulación, dirección, ejecución y evaluación de la política exterior.
Igualmente, tales órganos, proveen insumos estratégicos, tanto para la gestión de coyunturas como para la anticipación de escenarios futuros, identificando tendencias emergentes y oportunidades para el desarrollo estratégico internacional del país, asegurando que la acción exterior del Estado responda de manera proactiva y estructurada a los desafíos globales.
1) Funciones básicas de los Centros de Pensamiento Estratégico:
- Realizar análisis técnicos sobre las coyunturas internacionales de interés para el país.
-Diagnosticar y pronosticar problemáticas que podrían repercutir en la política exterior.
-Formular y proponer rutas estratégicas.
- Elaborar informes de carácter estratégico para el titular de la Cancillería y, con la previa autorización de este, para las embajadas, las misiones permanentes y otros funcionarios del Estado.
- Fortalecer la Inteligencia Diplomática dentro del marco jurídico aplicable; y apoyar con aportes, y estrategias, la efectividad en las acciones del “Soft Power” y de la Comunicación Estratégica. Asimismo, de la Diplomacia económica y comercial; de la Diplomacia digital y de la Diplomacia pública, entre otras formas de ejecución de la Diplomacia contemporánea, en su requerido manejo profesional. Vale decir, que debe confiarse tal responsabilidad, a quien ha recibido la formación exigida y, además, que esté dotado de la correspondiente -correcta – experiencia, que demanda la eficiencia en esta labor.
- Evaluar, y proponer, posiciones internacionales del Estado en áreas estratégicas.
- Contribuir en los programas de formación técnica, que constituye otra de las responsabilidades compartidas con la Dirección de Prospectiva internacional.
2) Funciones principales de las Direcciones de Investigación y Prospectiva Internacional:
-Elaborar escenarios geopolíticos futuros, en el marco de sus responsabilidades.
-Integrar tecnologías emergentes (Inteligencia Artificial, “Big Data”, “Minería de Datos”, entre otras) en el análisis y procesamiento de datos) .
- Identificar riesgos emergentes para la seguridad nacional e internacional; y recomendar reformas y anticipaciones estratégicas.
- Evaluar “megatendencias” tecnológicas y sociales.
- Diseñar estrategias de inserción internacional a largo plazo.
3) Responsabilidades conjuntas en la Cancillería
Ambos órganos cumplen funciones técnicas complementarias: los Centros de Pensamiento Estratégico como “radar táctico del presente” y las Direcciones de Prospectiva Internacional como “brújula estratégica del futuro”.
En ambos casos se trata de una labor eminentemente técnica, de carácter multidisciplinar, que requiere de profesionales con sólida formación (teórica y práctica) en materia de Relaciones Internacionales, y en otros campos como la Tecnología de la Información y Comunicación, el Derecho internacional y el Derecho diplomático contemporáneos. También de la Economía y Comercio internacionales, la Geopolítica, entre otros. En estos equipos resulta conveniente contar con profesionales de la Diplomacia con experiencia acumulada en “la aplicación de la inteligencia, y el tacto”, en la conducción de las relaciones entre los Estados, y de estos con otros sujetos de Derecho internacional.
Procede resaltar, finalmente, que ambos órganos no son solo instrumentos analíticos, sino también verdaderos motores de proyección estratégica del Estado en el sistema internacional contemporáneo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una embajada y en qué se diferencia de un consulado?
La embajada representa políticamente al Estado ante el gobierno del país receptor y suele estar en la capital. El consulado atiende trámites y asistencia a los nacionales —pasaportes, actas, legalizaciones— y puede abrirse en otras ciudades.
¿Qué es la inmunidad diplomática?
Es la protección jurídica que la Convención de Viena de 1961 concede a agentes diplomáticos y a los locales de la misión para que puedan ejercer sus funciones sin interferencia. No es un privilegio personal: puede ser renunciada por el Estado acreditante.
¿Qué son las cartas credenciales?
El documento firmado por el jefe del Estado acreditante que presenta a su embajador. Hasta que se entregan formalmente, el jefe de misión no asume plenamente sus funciones representativas.
